Os quiero
Hay pintadas que tienen vida propia, el autor de Te quiero la ha editado para convertirla en un Os quiero que hace volar la imaginación. El colchón que hay debajo es la sábana santa del hombre de la calle y la radiografía de nuestros gozos y sombras. Representa el amor de verdad, el que se ve y se huele. Si los colchones hablaran nos dirían que en algunos dormitorios se susurran a oscuras frases como “¿te has corrido o te has meado?”, tienen lugar poluciones nocturnas provocadas por Dora la Exploradora o eyaculaciones femeninas que arrasan todo a su paso.
Morir, dormir, tal vez follar. Nuestras miserias y nuestras grandezas aireadas en una acera, bajo un corazón abierto de par en par. Demasiado bello para ser casual.


¡Ole!
El verdadero corazón es ese rojizo tan nítido que hay en mitad del colchón, claro.
43 corazones:
http://www.oskaralegria.com/galeriaothers.php?pagina=6&COD_OTHER=1
¡Poeta!
¡Pero cuánto juego da mi calle!
De todos modos, no sea usted mal pensado. ¿Orina? ¿Semen? ¿No podría ser café con leche (Gurelesa, RAM u otra marca)?
Llevo un rato mirando la mancha y ya estoy en ese punto en el que he pasado de vislumbrar una escena de la adoración de los Reyes Magos a ver claramente una obra de estilo Praileaitz tardío. Seguiré mirando.
…y esa mancha oscura que alli nos dejaste como herencia y recuerdo…
Ander, sería un bonito detalle regalar un colchón meado el día de San valentín.
Fotero, que esas manchas sean producto de años de desayunar en la cama no se me había pasado por la cabeza.
El Jukebox, lo de los Reyes Magos se ve muy claro, pero no me gusta quedarme con la primera impresión. Seguiremos observando.
carabalde, podría ser perfectamente el colchón de Nacho Vegas, el mismo en el que compuso Dry Martini S.A.
¿No ves? A esto me refería cuando te dije que tus post me dejan sin palabras.
Por decir algo, yo veo un patito. Y no es el resultado de la eyaculación femenina, porque en ese caso el cerco es blanco.(La eyaculación femenina, uno de los greatest hits de Pikara Magazine, nos lo plagiaron y todo)
Mari Kazetari, eso de que la eyaculación femenina deja un cerco blanco en un colchón ¿tiene rigor científico? ¿hay fotos y vídeos?
En cualquier caso, hoy he pasado por allí y el colchón ha desaparecido. Descanse en paz.
De descanse en paz, nada. Está siendo escenario de nuevas batallas. Reaparecerá en un par de años con nuevas formas caprichosas, nuevos colores y nuevas interpretaciones. Esperemos que no sea en Sotheby’s.
Me lo han asegurado 8 de las 9 eyaculadoras consultadas.
El jukebox, si Damien Hirst pasaba por allí ya sabemos quién lo tiene.
Mari Kazetari, con eso me vale, la que discrepa me imagino que será la mujer del dentista que recomienda el chicle con azúcar.