Somos novios

Su amor duró menos que un caramelo en la puerta de un geriátrico. Aún así, con la seguridad que sólo concede el alcohol o la idiocia decidieron comprar un pisito a cuya hipoteca se le podría aplicar la ley antiterrorista. Tenían las necesidades básicas cubiertas gracias a una televisión de 50 pulgadas y a una cuenta free de Spotify.

La relación con sus familias se fue deteriorando. Ella -concebida durante los bises de un concierto de Betty Missiego- jamás perdonó a sus padres que no la metieran interna. Él se sentía ninguneado -era el mediano de cuatro hermanos- y descargaba su frustración presentándose sobrio a todas las comidas familiares, con todo lo que ello suponía.

Con sus amigos la cosa no fue mucho mejor. Él pretendía ganar cualquier discusión comenzando su alocución con un “eso es como lo que me pasó a mí” y ella tenía la asombrosa capacidad de criticar a todas sus amigas sin pretenderlo, de tal manera que parecía que su morro se torciera por iniciativa propia cada vez que alguien dejaba de hablar.

Hicieron de la anormalidad un modo de vida. Los sábados por la mañana se levantaban temprano para aprovechar el día y volvían a casa a la media hora porque todo estaba “hasta arriba de gente”. Contribuyeron a través de twitter a la caída de Mubarak una semana después de manifestarse junto a sus vecinos por un barrio mejor, es decir, sin moros ni negros.

Hoy mismo, respondiendo a una testigo de Jehová que se coló en su sala de estar, reconocieron ser felices teniendo en cuenta las circunstancias, aclarando después que eso también podría interpretarse como llevar una vida de mierda. La jehovina, jubilada curtida en mil batallas a puerta fría, cerró los ojos y asintió mientras pensaba en cómo se tendrían que ver los agujeros de la cara de Jordi González en una tele tan grande.

También te podría gustar...

8 Respuestas

  1. egoitz dice:

    Jejeje… Muy bueno.

  2. escéptico dice:

    Gracias, Egoitz.

  3. El hombre ígneo dice:

    Que conste que a las fiestas familiares suelo ir bolinga, en el resto, correcto. Me has ahorrado el libro, ya puedo morir en paz.

  4. El Jukebox dice:

    Magistral, como siempre. Estar a los bises de Betty Misiego en disposición de concebir algo delata un notable vigor sexual, casi diría que fronterizo con lo paranormal.
    “Contribuyeron a través de twitter a la caída de Mubarak una semana después de manifestarse junto a sus vecinos por un barrio mejor, es decir, sin moros ni negros”. Llevaba una semana dándole vueltas a esa idea, pero la has expresado a la perfección.

  5. escéptico dice:

    El hombre ígneo, ya sólo te queda plantar un niño y escribir un árbol.

    El Jukebox. Gracias, normalmente eres tú el que convierte en texto lo que no sé cómo escribir.

  6. cio dice:

    Lo mismo te digo esto que todo lo contrario: “reconocieron ser felices teniendo en cuenta las circunstancias, aclarando después que eso también podría interpretarse como llevar una vida de mierda”
    Entre la felicidad y una vida de mierda está la cosa…

  7. escéptico dice:

    cio, ahí nos movemos todos, con sus bandazos según la temporada.

  1. 13 febrero 2011

    […] This post was mentioned on Twitter by marikazetari, Escéptico Confuso. Escéptico Confuso said: [Diario de un escéptico confuso] Somos novios http://cort.as/0ZFW […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.