Telmo y Luisa

Telmo cumple mañana 65 años y hoy es su último día de trabajo. Regenta una tienda de souvenirs cerca del puerto de San Sebastián. Desde el escaparate hay una vista espléndida al mar, que contempla pensativo. Hace ya 48 años que abre todos los días del año el negocio, tal como hicieron su padre y su abuelo.

—El turista es muy hijodeputa, Telmo —le solía decir su abuelo— no se toma nunca vacaciones.

Luisa está deseando que Telmo regrese a casa. Le preocupa cómo afrontará su marido su jubilación. Su vida tampoco ha sido fácil, ha tenido que criar prácticamente sola a seis hijos a cada cual más tonto. Ni un día de vacaciones en todos sus años de matrimonio, por si fuera poco sufría al ver a Telmo con sus constantes achaques.

—¿Y si trasladamos la tienda a un pueblecito de Palencia? —le dijo en cierta ocasión— allí casi no habrá turistas y el clima seco te irá muy bien. Podríamos cerrar los lunes por la tarde y dar un paseo.
—No lo veo, Luisa, no lo veo —replicó Telmo mientras buscaba sus gafas.

El empobrecimiento del semen lo había hecho todo más difícil. Tres de sus hijos habían tenido que recurrir a la fecundación artificial, lo que significaba que en total contaban con 17 nietos y un semoviente. Como sus hijos no eran demasiado listos tenían que trabajar para vivir, lo que hacía que su casa estuviera siempre llena de pequeños malcriados que no paraban de gritar, pegar, regurgitar y cagarse encima y debajo de todo.

—Estoy cansada —le confesó una vez a su marido— ya no tenemos edad para cambiar pañales y correr detrás de estos diablillos.
—Tenemos 23 años y acabas de dar a luz a nuestro segundo hijo —contestó Telmo— ya verás cuando tengas 65 y te toque cuidar de los hijos de nuestros hijos.

Mientras recordaba ese momento oyó cómo la puerta se abría. Telmo entró con el rostro serio. Se dirigió hacia ella y dijo:

—Luisa, estoy hasta los huevos. Me he pasado toda la vida trabajando, viendo como los demás disfrutaban de sus vacaciones mientras el salitre y la humedad penetraba en mi cuerpo y me iba amargando más y más.
—Bueno Telmo, nunca has sido precisamente la alegría de la huerta.
—No trates de animarme. Tú tampoco has podido disfrutar de la vida, criando a unos egoístas que no te han dado ni una sola satisfacción.
—Cuando Sebas tocó “Cumpleaños feliz” con la flauta dulce casi sin equivocarse…
—No intentes engañarte, sabes tan bien como yo que nuestra felicidad ha sido siempre la última prioridad.
—Es cierto.
—Pero eso se acabó, he sacado todo nuestro dinero del banco y mañana mismo alquilamos un coche y nos vamos hacia el sur para cumplir el sueño de toda mi vida.
—¿Qué sueño Telmo?
—Dejar de ver el mar.
—¿Y dónde me coloca a mí todo esto?
—En el asiento del copiloto.
—¡Telmo!
—¿Luisa?
—¡Telmo!
—¿Luisa?
—¡Telmo! ¿Dónde estás?
—Estoy en el cuarto poniéndome las pantuflas. Ahora voy.

Cuando regresó al salón Telmo vio en los ojos de su mujer un brillo especial, un brillo que no había vuelto a ver desde hacía muchísimos años, cuando aceptó su proposición de matrimonio.

—Telmo, me noto extraña.
—¿La emoción tal vez?
—No, los dos lingotazos a la botella de chinchón durante tu ausencia.
—¿Qué me dices, Luisa?
—Vámonos Telmo, vayámonos para no volver jamás.

Al día siguiente, bien temprano y ligeros de equipaje, alquilaron un twingo amarillo y emprendieron rumbo a lo desconocido. Nunca más se volvió a saber de ellos.

También te podría gustar...

6 Respuestas

  1. alfiler dice:

    “El turista es muy hijodeputa […] no se toma nunca vacaciones”

    ¡Eres un grande de la conceptualidad! :XXXD

  2. bettyboop dice:

    Me ha gustado mucho, escéptico!
    Para mi Telmo y Luisa son héroes! Héroes de verdad! Aunque parezca que no es mucho más feliz la gente que vive para los demás, a pesar de que tengan una vida dura, que los viven para sí mismos, no crees?
    Además es genial irte cuando lo has dado todo porque te vas con la satisfacción de haber cumplido. Y eso nunca es una huida.
    bettyboop

  3. escéptico dice:

    Bettyboop, creo que hay que buscar el equilibrio.
    Cuando veo a un hombre de casi 70 años cuidando de un niño de tres, deslomado corriendo tras él para que no se le escape, pienso que en algo nos hemos equivocado.

    Ese hombre estará haciendo un gran favor a su hijo, pero no quita para que me parezca injusto. Hoy en día hay muchos abuelos que son esclavos de sus hijos, que les hacen cargar con sus nietos cuando deberían estar disfrutando de la vida y con las obligaciones justas.

    Luego oigo a algunos padres que se quejan de que los abuelos malcrían a sus hijos, que les consienten todo. ¡Nos ha jodido! Bastante tienen con que no se les escape a la carretera, como para andar batallando con un enano de estos. Que lo eduquen sus padres, que para eso son sus padres.
    Un saludo.

  4. bettyboop dice:

    Escéptico, es verdad. Tienes razón en esto que dices. No podemos cargar a nuestros padres con todos nuestros problemas y menos pretender que eduquen y atiendan a nuestros hijos. Llega un momento en que deberíamos dejar en paz a nuestros padres.En esto estoy de acuerdo contigo.
    Puede ser que nos hayamos equivocado en algo, como dices. Pero creo que ahora la vida es más complicada, vivimos más estresados y con más presión ambiental. Y todo cuesta un dineral! Pero bueno eso no significa que nuestros padres tengan que cargar con todo.

    bettyboop

  5. kid a. dice:

    muy bueno, me he perdido con los saltos en el tiempo, pero muy bien….”como sus hijos no eran demasiado listos tenían que trabajar para vivir” jeje
    Personalmente, si algun dia supero la barrera de los 60 espero que me endiñen mocosos para criar que que me abandonen con un pañal en Prados Soleados (en donosti, Racheados). Espero que para entonces ya existan las cabinas de suicidio de Futurama.
    Esceptico, si aceptas peticiones, podrías postear algo sobre la ingenuidad y el escepticismo? cual es la relacion? es la ingenuidad el hotel terminus del esceptico? eso me ha quedado muy Ubago…. Es que ultimamente me han llamado un par de veces ingenuo (sin acritud eso si) y creo que llevan razón. Estoy desconcrtado y los calores y la gripeA que acabo de vencer no me dejan pensar con claridad. Gracias.

  6. escéptico dice:

    kid a. por supuesto que se aceptan peticiones, otra cosa es que sea capaz de llevarlas a cabo.
    En los tiempos que corren que te llamen ingenuo es un halago.
    Un saludo y a recuperarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.