Tres eran tres
Por capricho de un destino a veces santo, a veces cruel, tres huevazos equisele fueron a caer de pie.
Por capricho de un destino a veces santo, a veces cruel, tres huevazos equisele fueron a caer de pie.
Pum, pum, pum, tres puñales, tres latidos yu ar biutifúl, tres palabras sin sentido. Juegas con mi vanidad cuando paso por el torno y aunque no sea verdad quiero creérmelo todo. Te busco con...
Oro, compro oro ¿Y tu alianza, Paco? La he perdido en el lavabo ¡Al loro, compro boro! Si licio te luro, por neptunio te lo juro Oro, compro oro ¿Y tu alianza, Luisa? Me...